CATL integrará las celdas de la batería en el chasis del coche eléctrico aumentando la autonomía hasta los 800 kilómetros

El fabricante chino de baterías CATL está trabajando en una nueva tecnología que permitirá incorporar las celdas de la batería de un coche eléctrico directamente en el chasis del vehículo, consiguiendo una disposición que evitaría el obligado empaquetamiento que hoy reciben las baterías, cuyas celdas, agrupadas en módulos, se instalan en el interior de una carcasa estanca, muy resistente y refrigerada a la que se somete a todo tipo de pruebas de seguridad.

Este es el motivo de que las baterías de los coches eléctricos sean tan voluminosas y pesadas, lo que repercute en la eficiencia y en el precio final de los vehículos.

Las baterías de los coches eléctricos están formadas por un número variable de celdas, en las que se producen las reacciones químicas que dan lugar a una corriente eléctrica que alimenta el motor. En su interior se encuentran los electrodos, el separador que evita que se toquen y el electrolito en el que están sumergidos y por el que viajan los iones; y a su vez, estas celdas se reúnen en módulos que se conectan entre ellos para formar el paquete de batería completo.

El proyecto de CATL simplificará este esquema al integrar las celdas en el propio chasis del vehículo, lo que eliminaría elementos auxiliares de contención y conexión, y  permitiendo aumentar su número. La consecuencia directa seá un incremento en la autonomía y una reducción de los precios de venta.

Según el presidente de la compañía, Zeng Yuqun, los coches eléctricos que dispongan de esta nueva tecnología podrían alcanzar autonomías de más de 800 kilómetros con cada carga de sus baterías integradas.

Aunque CATL no ha informado por el momento de la fase en la que se encuentra esta investigación y ni se ha mostrado ningún prototipo funcional, ni se han anunciado colaboraciones con fabricantes de automóviles para implementar el nuevo diseño, parece que esta nueva teconología podría ver pronto la luz.

Esta tecnología permitirá a los fabricantes de baterías participar en el diseño de los vehículos junto con las empresas automovilísticas desde una etapa mucho más temprana de su desarrollo; al tiempo que el objetivo de CATL es lanzar este tipo de baterías al mercado para su comercialización antes de 2030.

En la actualidad, el fabricante chino suministra baterías de litio-ferrofosfato a Tesla para el Model 3 que el fabricante californiano ensambla en Shanghái. En estas baterías, la compañía ya ha empleado un nuevo método de ensamblaje denominado cell-to-pack, una arquitectura de batería que prescinde de los módulos en los que se subdivide, aprovechando mejor el espacio y aumentando el material activo.

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