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Cuando te quedas atrapado por la nieve con un coche eléctrico...

El año nuevo ha llegado con nuevas restricciones de movilidad, en esta ocasión debido a la nieve, un elemento que una vez pasada la tormenta Filomena, permanece todavía en gran parte del territorio español... pero ¿cómo actuar si el coche eléctrico se queda varado en la nieve...?

En el caso de los coches eléctricos existen a parte del consabido desconocimiento, falsos mitos, y muchos miedos que la mayoría de las veces carecen de fundamento, destacando las dudas sobre la capacidad de mantenernos calientes o si puede llegar a dejar de funcionar por el frío.

Ls coches eléctricos tienen como inconveniente en caso de frío extremo, que cuentan con un rendimiento energético mucho mayor que el de los térmicos, de forma que en un coche con motor de combustión, de cada 10 litros de combustible que gastamos, apenas 3 o 4 sirven para mover el coche, mientras que el resto se queman produciendo calor.

En un coche eléctrico, el rendimiento es mucho mayor porque los motores eléctricos no producen apenas calor al funcionar, y cuando hace frío, ese calor que generan los coches de combustión y que permite calentar el habitáculo, en un coche eléctrico no se genera, sino que hay que gastar electricidad para hacer funcionar su calefacción.

Por este motivo, los coches eléctricos aumentan su consumo a temperaturas entre 0 y -10ºC hasta en un 30 %, sobre todo debido al uso de la climatización para calentar el habitáculo.

En el caso de que quedemos atrapados en un coche eléctrico en un temporal de nieve, tendremos que tener en cuenta que el frío extremo afecta al rendimiento de las baterías, lo cual no es demasiado grave, porque todos los coches eléctricos tienen un sistema que climatiza sus baterías para mantenerlas a una temperatura apropiada, lo que permite que el sistema eléctrico funcione sin problemas, pero como efecto negativo, también aumenta su consumo energético.

Así las cosas, en un coche de combustión el consumo de combustible que hay con el motor funcionando al ralentí para mantener el interior calefactado es de entre 1 y 1,6 litros por hora, lo que supondría que con 15 litros, tendríamos calefacción para entre 9 y 15 horas; mientras que en el caso de un coche eléctrico, el consumo de energía de sus baterías para la climatización estaría en el entorno de los 1,5 kW si se usan sistemas de bomba de calor y para temperaturas entre 0 y -10ºC.

Esto significa que con una batería de 35 kWh podríamos aguantar hasta 23 horas en el coche, mientras que con una batería de 100 kWh, dispondremos de hasta 3 días de calefacción. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que en un coche eléctrico es mucho más difícil mantener la batería llena, además de quna una vez rescatados, será más complicado encontrar un punto de recarga para poder llegar al destino.

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