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La OCU concluye que cargar un coche eléctrico podría ser más caro que repostar uno de gasolina

Hacer un desplazamiento largo con un coche eléctrico por España podría resultar más caro que hacerlo con un vehículo de gasolina, según ha concluido la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) tras analizar el coste de un viaje en carretera entre las dos principales ciudades españolas (Madrid y Barcelona) y comprobar el elevado precio que hay que pagar por la carga rápida.

 

Para llevar a cabo el estudio, la OCU recorrió la distancia que separa a Madrid de Barcelona con un coche eléctrico con un coche eléctricco con una autonomía de 300 kilómetros, por lo que tuvo que hacer dos paradas para repostar.

Si bien por autovías es relativamente sencillo encontrar puntos de recarga en las estaciones de servicio, resulta más complicado dar con ellas fuera de los grandes centros urbanos, según la asociación de consumidores, por lo que en ocasiones, las distancias de carga entre estaciones pueden superar los 170 kilómetros.

En cualquie caso, la OCU ha adevertido sobre la disparidad de precios a los que se vende la energía, hasta el punto de que en España tan solo hay 8.545 estaciones públicas de recarga para más de 160.000 km de carreteras. De esas estaciones, 7.730 son de carga lenta, lo que dificulta aún más los largos desplazamientos que obligan a efectuar una o más recargas antes de llegar al punto de destino.

Aunque es posible encontrar puntos gratuitos en los centros comerciales, lo habitual es pagar por la recarga de electricidad, pero no es lo mismo si se hace en el propio aparcamiento privado, por la que se paga entre 0.08 y 01,6 euros por cada kilovatio hora (kWh), según se emplee una tarifa nocturna o una tarifa valle, que hacerlo en una estación pública de carga rápida, donde el precio varía entre 0,30 y 0,79 euros el kWh, dependiendo de la compañía.

Con la tarifa valle cuesta en torno a 8 céntimos/kWh y con la tarifa diurna, 16 céntimos/kWh., lo que arroja un coste entre 1,6 y 4 euros por cada 100 km aproximadamente, mucho más barata que los combustibles fósiles. Es verdad que algunos centros comerciales no cobran por este servicio, pero lo habitual es pagar entre 30 céntimos y 1 euro por kWh, lo que eleva el coste de recorrer 100 km a 16 euros, más caro que viajar en un coche de gasolina.

Después de recoger los precios en 50 estaciones de recarga de las principales autovías de España, la OCU ha llegado a la conclusión de que un viaje en coche eléctrico realizado entre Madrid y Barcelona podría incluso salir más caro que si se hace con un modelo de gasolina en el caso de que no se cargue antes en la propia vivienda, ya que en una de las dos paradas necesarias para cargar, la electricidad se pagó a 0,79 euros el kWh, lo que implicó un coste de 16 euros cada 100 kilómetros. En cambio, circular con un coche de motor de gasolina costaría alrededor de 10 euros cada 100 kilómetros, constata la OCU.

Otro inconveniente con que se encuentran los usuarios es que cada red de cargadores se maneja desde una app distinta en el móvil, a lo que hay que asociar también un medio de pago, algo que limita aún más el acceso a los puntos de recarga disponibles y encarece el precio de la energía, ya que cada red de cargadores se maneja desde una app distinta en el móvil, con lo que la factura puede llegar a triplicarse si se usa la de la competencia.

Así las cosas, y siempre egún la OCU, dependiendo de la aplicación que utilice el usuario, el precio puede llegar a oscilar entre 30 céntimos con la app de la red original hasta 1,10 euros con otra de las aplicaciones compatibles.por lo que la asociación de consumidores ha pedido a la Administración un sistema de monitorización de los precios, como ya existe para las estaciones de servicio tradicionales, de modo que el conductor pueda comprobar el coste de cargar su coche eléctrico en las distintas electrolineras.

En este sentido, aboga por el pago interoperable entre las distintas redes de cada país, con la posibilidad de que el precio de la carga se pueda abonar con tarjetas de débito o de crédito. Asimismo, considera conveniente la apertura de nuevas estaciones de carga cada 50 km con varios cargadores rápidos, e impulsar y financiar la instalación de puntos de carga privados en los garajes de los edificios nuevos y en los ya existentes. De este modo, los puntos de carga públicos se reservarían para viajes largos y necesidades puntuales, concluye la OCU.

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