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La plataforma de Renault para coches eléctricos promete redefinir categorías

La nueva plataforma CMF-EV de Renault es un ejemplo de cómo los coches eléctricos van a modificar las categorías que teníamos hasta la fecha, al eliminar la necesidad de ciertos componentes y poder jugar con el espacio a la hora de diseñar el vehículo.

Se trata de un importante desarrollo que muestra cómo la industria automovilística está cambiando sus diseños para adaptarse a la llegada del coche eléctrico, de forma que, por ejemplo, el Mégane eVision será "un 95 % equivalente al modelo de producción", aunque por el momento es un prototipo, desde la marca explican que se mantendrán la mayoría de elementos, desde las líneas hasta esa parrilla frontal con LEDs que se mueven.

Este coche es una mezcla de conceptos SUV, urbanos y cupés, con un diseño similar al Mégane actual, pero con líneas más modernas, de forma que el eVision tendrá una distancia entre ejes de 2,77 metros, por los 2,67 del Mégane actual. También es considerablemente más corto, con una longitud de 4,21 metros por los 4,36 metros del de combustión; además de un ancho de 1,8 metros. Todo esto unido hace que estemos ante un vehículo bastante corto, pero con una habitabilidad digna de modelos normalmente entre 15 y 30 centímetros más largos.

La responsable de este diseño es la plataforma modular CMF-EV, encargada de ampliar la oferta eléctrica no solo de Renault, sino de toda la alianza. En comparación con otras plataformas eléctricas como MEB, del grupo Volkswagen, la de Renault promete "la batería más fina del mercado".

En este sentido, Laurens Van Den Acker, jefe de diseño de Renault, ha explicado algunos de los detalles detrás del eVision afirmando que "queríamos un coche con una silueta cupé. Es como un SUV, pero con mucho espacio más grande del que esperas. Cuando llega una nueva plataforma puedes experimentar con nuevos diseños y romper los códigos previos".

De esta manera, la plataforma CMF-EV permitirá crear vehículos de diferentes tamaños, según ha explicado Jean-Paul Drai, director de electrificación de Renault, que defiende que esta plataforma EV permite instalar las baterías a diferentes alturas, para desarrollar tanto sedán bajos como SUVs; así como que las celdas de batería utilizadas estarán basadas en la química NMC (Níquel-Manganeso-Cobalto) de iones de litio y llegarán con tres capacidades distintas: 40, 60 y 87 kWh.

A nivel de carga, la plataforma CMF-EV está al nivel de la competencia, con una potencia máxima de 130 kW en corriente continua, al tiempo que el diseño plano de los coches eléctricos favorece el espacio Interior, permitiendo una distancia entre ejes que variará entre 2,69 y 2,77 metros.

La plataforma ha sido desarrollada en torno a la batería, y al contar con un diseño plano sin sistema de escape, se ofrece mayor espacio para el interior, ya que la batería se coloca bajo el suelo del habitáculo y no hay sobresaltos como en los vehículos de combustión, logrando obtener sobre el papel un interior más espacioso que su homólogo de combustión.

Otras de las claves de esta plataforma CMF-EV es el rendimiento, con un centro de gravedad más bajo y una mejora en la dirección para intentar ofrecer una conducción más suave. Además, al no tener transmisión como en los coches de combustión, el torque que consigues es inmediato, por lo que ofrecen una buena aceleración.

Sin embargo, "más batería implica un mayor peso", por lo que encontrar el equilibrio es el objetivo de los fabricantes de coches, y para Renault, la manera de solventar este desafío es optimizar la distribución de peso y producir baterías más finas, algo de lo que se enorgullecen con su plataformay que definirá los coches de Renault de los próximos años.

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