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Adaptar los garajes a los coches eléctricos requerirá inversiones millonarias

Según se incrementan las ventas del coche eléctrico, van aumentando las instalaciones de cargadores en garajes particulares, sin embargo, lo que ahora es una anécdota, a buen seguro se convertirá en una complicación cuando este tipo de movilidad se generalice.

 

Un estudio elaborado en Estados Unidos por Atlas Public Policy, ha determinado que sólo en aquel país, serán necesarios más de 26 millones de nuevos puntos de carga repartidos entre los hogares, los garajes comunitarios y otras ubicaciones residenciales en la próxima década.

Se trata de una realidad inevitable si como todo aprece, la industria del motor se transforma por completo al coche eléctrico en 2040, tal como sugieren la mayoría de las previsiones, lo que constituye un reto que se plasmará en la necesidad de que todos los usuarios cuenten con un acceso a la carga con el objetivo de permitir la adopción generalizada de los coches eléctricos.

De esta manera, las inversiones en infraestructura de carga pública se convertirán en una brecha crítica, que se evidenciará en una gran inversión necesaria para financiar completamente las infraestructuras de tarificación pública.

El estudio incide en la necesidad de instalar en EEUU alrededor de 495.000 puntos de carga, tanto públicos como en lugares de trabajo, algo que desde la compañía  tecnológica estiman que costará más de 87.000 millones de dólares en inversiones en infraestructura de carga, durante la próxima década, incluidos 39.000 millones de dólares para la carga pública.

Con todo, la clave del uso del coche eléctrico pasa por la recarga doméstica, es decir, cuando el usuario llega a su domicilio y estaciona su coche eléctrico hasta el día siguiente, un tiempo de aparcamiento que representa la solución perfecta para recargar la batería y tener un vehículo listo al día siguiente con plena autonomía.

El problema llega a la hora de instalar el punto de carga, y sobre todo cuando esto tengan que hacerlo no solo los "early adopters", sino prácticamente toda la población.

El coste de instalar un punto de carga individual en una plaza de garaje comunitario o privada puede oscilar entre los 1.000 y 2.000 euros de media, una inversión calculada por el estudio para la carga a domicilio que eleva sobre manera las previsiones de inversión para dotar a los Estados Unidos, de una red de carga de baterías de coches eléctricos que garantice la movilidad 100 % eléctrica.

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