Suscríbete gratis a nuestro Boletín semanal y recibe las últimas noticias relacionadas con el mundo de los vehículos eléctricos.

Investigadores españoles buscan una segunda vida para las baterías de los coches eléctricos

La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) lidera un proyecto europeo para la reutilización de baterías de litio provenientes de vehículos eléctricos que, como segunda vida, se utilizarán para almacenar energía, una iniciativa que ha sido posible gracias a la colaboración de Sustainable Towns, una promotora del eco-barrio La Pinada de Paterna (Valencia), y las empresas Albufera Energy y Fibernova.

La inciativa cuenta con un presupuesto de 323.000 euros y espera entregar la primera batería “reutilizable” a finales de este año.

Se trata de un proyecto europeo que pretende reutilizar las baterías de litio de los vehículos eléctricos para almacenar energía que está orientado a los sistemas de movilidad eléctrica compartida que empiezan a proliferar en las ciudades, tales como patinetes, bicicletas o motos eléctricas.

Las baterías que utilizan estos vehículos eléctricos son de distintos tipos y provienen de diversos fabricantes, pero todas comparten un mismo elemento: las células del formato 18650.

El proyecto va a desarrollar las soluciones técnicas necesarias para extraer dichas células, analizarlas, clasificarlas, y construir con ellas una nueva batería.

El objetivo es que se genere una política de economía circular sostenible y se evite generar grandes cantidades de residuos formados por lestas baterías de coche eléctrico.

El proyecto ha generado una gran expectativa tanto en el sector de la movilidad compartida como en el de las energías renovables, y según los impulsores del mismo, los primeros buscan una forma de poner en valor sus baterías usadas, mientras que los segundos buscan soluciones de almacenamiento que sean rentables y les permitan acomodar la oferta y la demanda de energía.

Existe cierta incertidumbre sobre la duración de las baterías de litio y su posible reutilización, por llo que los responsables del proyecto han explicado que por este motivo se van a desarrollar equipos y sistemas de medida de dichas baterías para establecer criterios de reutilización.

Estas nuevas baterías podrán instalarse en una vivienda con paneles solares, donde podrán durar diez años y hacer que la vivienda sea completamente autónoma; o podrán formar parte de una instalación industrial más grande que se utilizará para almacenar los excedentes de energía solar de un campo fotovoltaico.