Nissan ha hecho realidad la llegada del Pixo, que se convertirá en el coche eléctrico de entrada a la marca japonesa con un estilo que nos recuerda al Renault Twingo, ya que ha recurrido a su alianza con Renault para ahorrar costes en el desarrollo de un vehículo que le faltaba en su gama, un eléctrico de acceso con un precio ajustado que pretende llevar las mecánicas de cero emisiones al público general.
La estrategia es parecida la seguida con el Nissan Micra y el Renault 5. Su diseño es bastante similar al del modelo francés, al menos en proporciones, aunque Nissan lo ha cambiado, reemplazando sus formas redondeadas por unas algo más marcadas, algo que se nota sobre todo en el frontal y la zaga, donde pierde algo del aspecto simpático del Twingo.
Los faros ya no son circulares, si no que distribuyen las tiras LED en forma de ‘V’; y tampoco están las tres pequeñas entradas de aire del capó, las llantas tienen un diseño de estrella con forma de píxeles y en la trasera ocurre lo mismo con los grupos ópticos.
Mide 3,79 metros de largo, 1,79 metros de ancho y 1,51 metros de alto; con una distancia entre ejes e 2,49 metros, siendo un vehículo de dimensiones reducidas, pensado para moverse con agilidad en ciudad, como demuestra el hecho de que su círculo de giro es de 9,9 metros.
Sus cortos voladizos vienen a maximizar el espacio interior, que da cabida a cuatro ocupantes adultos y a un maletero de 356 litros, aunque abatiendo los asientos traseros el volumen crece hasta los 1.221 litros. El habitáculo es prácticamente calcado al del modelo francés, destacando la pantalla de siete pulgadas que da forma al cuadro de instrumentos digital y la táctil de 10,1 pulgadas que preside el salpicadero.
Nissan no ha ofrecido ninguna sorpresa en el apartado mecánico, que toma prestado del Renault Twingo de forma muy directa. En este sentido, solo hay una motorización disponible, con una potencia de 60 kW (82 CV) con un bloque que se alimenta de una batería de 27,5 kWh de capacidad, gracias a la que homologa una autonomía de 259 kilómetros, suficiente para entornos urbanos, aunque no tanto para salir de la ciudad.
Es compatible con carga en corriente alterna a 11 kW, y cuenta con función bidireccional, por lo que puede suministrar energía a dispositivos electrónicos externos. En corriente continua soporta potencias de hasta 50 kW, con la que pasa del 15 al 80 % en unos 28 minutos.
Masato Koyama, diseñador jefe de exteriores del Nissan Global Design, ha declarado en torno a este modelo que “PIXO demuestra que las grandes cosas pueden venir en pequeños formatos. Sus dimensiones compactas lo hacen encajar de manera natural en las ciudades europeas y, además, hemos trabajado para maximizar el espacio en su interior, creando un habitáculo que se perciba amplio, práctico y espacioso. Estoy deseando ver cómo nuestros clientes adoptan este nuevo Nissan eléctrico, audaz y divertido, que se adapta perfectamente a entornos urbanos”.
Por el momento, el fabricante japonés no ha anunciado los precios para el mercado español ni ha detallado su gama de niveles de equipamiento.

