Confirman que el "coste de propiedad" de un coche eléctrico de segunda mano es más bajo que el de uno de combustión

Confirman que el "coste de propiedad" de un coche eléctrico de segunda mano es más bajo que el de uno de combustión

A lo largo de los últimos años, varios los estudios han evaluado el coste de propiedad de un coche eléctrico frente al resto de tipos automóviles del mercado, ya sean con motor de combustión interna, híbridos o híbridos enchufables . Ahora la Universidad de Michigan ha ido más allá y, aprovechando que el mercado de ocasión de coches eléctricos va teniendo volumen, ha analizado el coste de propiedad de un coche eléctrico usado frente a otros modelos de segunda mano con otro tipo de propulsores.

 

El estudio ha tenido en cuenta los datos del mercado estadounidense, analizando 260.000 vehículos de ocasión, pero perfectamente se pueden extrapolar a nuestro mercado. La Universidad de Michigan ha publicado los resultados en la revista cientifica Environmental Research Letters, que identifica un claro ganador: el coche eléctrico de segunda mano tiene un coste de propiedad más bajo que un gasolina, un híbrido o un híbrido enchufable de ocasión.

Así las cosas, con un período de propiedad de 7 años, comprar un SUV mediano usado (3 años de antigüedad) frente a un nuevo SUV mediano tiene un ahorro de coste de propiedad)de aproximadamente 3.000 dólares para un coche de combustión, de 1.000 dólares para un HEV o PHEV, y 13.000 dólares para un eléctrico puro.

Estos resultados destacan una oportunidad de ahorro a través de la adopción de coche eléctrico puro entre los compradores de vehículos usados, y la depreciación resulta crucial a la hora de sacar conclusiones.

Como los coches eléctricos se deprecian más rápido, tienen un coste de adquisición más bajo que el resto, por lo que la balanza se inclina a su favor desde el primer momento. En cambio, si el coche eléctrico se compra nuevo, pierde esta ventaja porque suele ser más caro.

Pasado el periodo inicial, los coches eléctricos mantienen el valor de forma similar al resto de coches, y solo tienen una mayor depreciación durante sus primeros años. En el análisis se tienen en cuenta los costes recurrentes pagados durante el período de propiedad del vehículo, que incluyen el repostaje (gas o electricidad), seguro, mantenimiento, reparaciones y tarifas anuales”.

En el caso de los coches eléctricos, el estudio asume que el propietario del vehículo carga el 80 % de las veces en casa y el 20 % en cargadores públicos, y teniendo todo esto en cuenta y también el precio de venta del vehículo, al final del periodo de propiedad de siete años, es decir, cuando el vehículo tiene un total de 10 años (los tres años desde que es nuevo y hasta que se compra de segunda mano por primera vez y los siete años que lo mantiene ese comprador), la conclusión es clara: los coches eléctricos puros usados tienen un coste de propiedad más bajo que el resto de categorias.

Y eso teniendo en cuenta que las baterías de los coches eléctricos son cada vez más baratas, tanto que algunos ya le ponen fecha a cuando será más barato cambiar de batería que arreglar un coche de gasolina.

Para los consumidores, estos resultados sugieren que hay una gran oportunidad de minimizar el gasto total de su vehículo mediante la compra de un coche eléctrico puro usado”, concluye el análisis, que hace hincapié en proporcionar información del coste de propiedad para que los consumidores tengan más claras las cosas.

En cualquier caso, el estudio aclara que “para muchos consumidores el pago inicial es más importante que el costo total, por lo que la reducción de los precios de los coches eléctricos sigue siendo un objetivo político importante para estimular la adopción”.

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