Habitualmente, el coche eléctrico se carga de noche en casa, y la carga rápida se reserva para cuando sales a la carretera, pero para quien vive en bloques de pisos sin garaje propio, la cosa es bien distinta. Por este motivo, la apertura de una superestación de carga rápida de Electra en Madrid es no solo en un punto más en el mapa de aplicaciones; sino que se trata de una estación urbana de 26 plazas pensada para cargar a potencias de hasta 600 kW, ubicada en plena vía pública y diseñada para que enchufar y salir lo más rapidamente posible.
La instalación está situada en el distrito madrileño de Carabanchel, muy cerca de las cocheras de la EMT y en un nudo estratégico entre la A-42 y la M-40. La ubicación no está elegida al azar, ya que es capaz de de absorber tráfico de entrada y salida, y se encuentra rodeada de supermercados, restaurantes y zonas comerciales, lo que permite aprovechar esos minutos mientras se hace una gestión o te tomas un café.
El proyecto nace de una concesión licitada por el Ayuntamiento de Madrid y ha supuesto una inversión directa de 3 millones de euros por parte del operador Electra. En total, el espacio cuenta con 26 puntos de recarga, divididos pensando en dos perfiles muy claros: 22 plazas para turismos y transporte de pasajeros, y 4 plazas específicas para vehículos comerciales de reparto o logística urbana. Además, la estación incorpora una marquesina con 100 kWp en paneles solares para autoconsumo y un sistema de almacenamiento propio que ayuda a gestionar los picos de demanda sin estrangular la red local.
El Ayuntamiento de Madrid dispone de 1.349 puntos de recarga eléctrica, una oferta que se ha multiplicado por más de cuatro en los últimos 7 años, ya que la ciudad apenas contaba con 300 puntos en 2019.
Según ha explicado Bastien Verot, CEO de Electra en España, “con esta electrolinera acercamos la recarga ultrarrápida al corazón de la ciudad. Queremos que los conductores puedan recargar de forma rápida, sencilla y fiable allí donde realmente lo necesitan, con instalaciones modernas y adaptadas al entorno urbano. Este proyecto demuestra que la colaboración entre empresas e instituciones, es fundamental para acelerar la transición hacia una movilidad más sostenible”.
Hasta la fecha, el despliegue de alta potencia en España ha ido casi exclusivamente a las autovías, de manera que al cierre de 2025, de los 5.151 puntos públicos de más de 150 kW que había censados en el país, el 71 % estaba en zonas interurbanas, de manera que si viajabas entre ciudades, encontrabas postes de sobra; pero si te movías a diario por una gran urbe sin cargador doméstico, dependías de postes lentos de 7 kW o 22 kW en la acera que exigen horas de estacionamiento.
Sin embargo, el parque móvil sigue cambiando a buen ritmo, y en el primer semestre de 2026 se matricularon en España 154.271 vehículos eléctricos, lo que supone un crecimiento del 38,8 % frente al mismo periodo del año anterior y sitúa la cuota de eléctricos puros en el 20 % del mercado. Con uno de cada cinco coches nuevos funcionando a batería, la necesidad de hubs de alta rotación dentro del núcleo urbano ya no es un debate de futuro, sino una urgencia del presente.
Estos nuevos postes de Carabanchel anuncian hasta 600 kW de potencia de pico y la posibilidad teórica de recuperar batería en apenas 10 minutos, aunque casi ningún modelo del mercado actual es capaz de absorber semejante barbaridad de potencia de forma sostenida. En cualquier caso, sobredimensionar el cargador tiene algunas ventajas para el usuario real, como que el poste nunca va a convertirse en un cuello de botella, o que en un hub grande con muchas tomas simultáneas, tener potencia de sobra garantiza que la velocidad no se hunda a la mitad cuando se enchufa el vecino de al lado.
Para quien trabaja con el coche en la ciudad, como taxis, VTC o reparto de paquetería de última milla, parar 15 o 20 minutos a mitad de jornada y recuperar un 70 % u 80 % de batería es perfectamente viable económicamente; mientras que para el particular que vive en un piso sin plaza propia, basta con planificar una parada semanal mientras hace la compra en el supermercado contiguo. U
La estación funciona de forma ininterrumpida las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y según las estimaciones de la compañía, evitará la emisión de unas 1.000 toneladas de CO₂ al año. Con esta nueva estaciçon, el operador suma ya 18 estaciones operativas en España, de las cuales ocho se ubican en la Comunidad de Madrid. El objetivo ahora de la compañía es alcanzar las 50 electrolineras a lo largo de 2027, apostando por ubicaciones de alta rotación como centros comerciales, áreas de servicio y aparcamientos estratégicos.

