Navarra no va a esperar a que se activen las ayudas del plan estatal Auto+, y con el objetivo de recuperar el liderazgo que la Comunidad Foral ostentaba en España en cuota de mercado, que superó en diciembre el 26 % de las matriculaciones de turismos 100 % eléctricos, ha lanzado su propio Plan de Ayuda para la adquisicion de un coche eléctrico.
Estas ayudas navarras llegan con intención de que las solicitudes puedan empezar a presentarse en apenas unas semanas, para la primavera y en cuanto se publique en el Boletín Oficial de Navarra. Así lo ha explicado el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, durante un acto en el que estuvo acompañado por el presidente de la Asociación Navarra de Talleres de Reparación de Vehículos (ANTRV), Carlos Sagüés, que también representa a los concesionarios de la Comunidad foral.
El pla denominado Tximista, que significa relámpago en euskera, es algo más generoso que el Auto+ para los coches europeos, ya que entrega 5.000 euros por un coche ensamblado en Europa frente al máximo de 4.500 euros del Auto+. Por contra, los fabricados en otros continentes recibirán 2.500 euros, que en el caso del Auto+ se quedarían en un máximo de 3.375 euros.
El precio máximo del vehículo no podrá superar los 45.000 euros sin IVA, y los vehículos comerciales recibirán una ayuda de 5.500 euros para aquellos ensamblados en Europa y de 3.000 para los de fuera del Viejo Continente. Eso sí, en contra de lo que incluye el Auto+, Tximista no dará ayudas a los híbridos enchufables.
Tanto el plan estatal como el navarro no contemplan ayudas adicionales al achatarramiento, cosa que el Moves III, que caducó al finalizar 2025, otorgaba un extra de 2.500 euros.
Las ayudas de Tximista devuelven además al contribuyente el 70 % del coste de instalación de un punto de carga particular hasta un tope de 1.000 euros.
Huelga decir que Tximista y Auto+ no serán compatibles entre sí, aunque cualquiera de los dos pueden sumarse a la deducción en Navarra aplicable al IRPF y Sociedades del 30 % del precio del vehículo, una deducción que se calculará sobre un máximo de 35.000 euros, tope al que hay que descontar también la ayuda recibida.
El coste de instalación del punto de carga también puede deducirse, y en el caso de una potencia de 7,4 kW, la más común, es del 17 %.
Según los datos revelados por Irujo, Tximista también aceptará peticiones para vehículos seminuevos a partir del 1 de enero de 2025.
Las ayudas navarras cuentan con un presupuesto disponible de 4,7 millones de euros, de los que 3,7 se destinarán a los eléctricos y el millón restante a los cargadores. Con estos límites establecidos, los fondos llegarán para sufragar a unos 800 peticionarios de vehículos y al menos a un millar en el caso de los cargadores.
Si se tiene en cuenta que en 2025 se matricularon en Navarra 1.636 eléctricos puros, las ayudas vendrían a durar un máximo de medio año, tiempo suficiente para cubrir el hueco que quede hasta que el Auto+ empiece a aceptar solicitudes.
La convocatoria de Tximista fija un máximo de una solicitud por particular y de tres para las empresas, y las ayudas pueden solicitarse retroactivamente para las compras realizadas desde el 1 de enero de 2026.
Según ha explicado Irujo durante la presentación del plan, la ventanilla para presentar solicitudes se abrirá en primavera y el plazo de pago será de "unas semanas" frente a los meses que tenía el Moves III.
