Las baterías semisólidas llegan a la bicicleta eléctrica

Las baterías semisólidas llegan a la bicicleta eléctrica

Giant está preparando el lanzamiento de una bicicleta eléctrica con batería semisólida, una tecnología intermedia entre el litio actual y las futuras baterías sólidas, que incluye una nueva celda que promete hasta un 20 % menos de peso, más seguridad y una vida útil que duplica la de las baterías convencionales.

 

La carrera por mejorar las baterías no solo afecta a los coches eléctricos, sino que también alcanza de lleno a las bicicletas, donde el salto a tecnologías más avanzadas se lleva años esperando. En este contexto, el gigante taiwanés Giant estaría ultimando una tecnología que promete más autonomía, menos peso y una vida útil muy superior a la de las celdas actuales.

Así las cosas, Giant podría ser la primera gran marca en dar el paso definitivo con un modelo equipado con batería semisólida. Esta nueva tecnología podría llegar de la mano de T&D, una filial de Bafang, que ya mostró un primer prototipo en el salón EICMA de 2025.

Giant se convertiría de esta manera en el primer cliente en integrar esta solución en una bicicleta de producción.

Las baterías semisólidas son un término medio entre las actuales celdas de litio y las futuras baterías con electrolito sólido; y la gran diferencia está en que sustituyen buena parte del electrolito líquido por un material más estable, lo que reduce drásticamente el riesgo de incendio.

A diferencia de las baterías sólidas puras, estas mantienen la compatibilidad con los procesos industriales actuales, lo que acelera su llegada al mercado, dando un salto en prestaciones bastante notable.

Según las primeros cifras ofrecidas por la compañía, la densidad energética se incrementa, lo que permite almacenar más electricidad en el mismo espacio. A cambio se mantiene la capacidad, y el peso baja alrededor de un 20 %, algo que en una bici eléctrica, sobre todo en una de montaña, se nota bastante en cada metro del camino.

También mejora la eficiencia en climas fríos, ya que la batería conserva cerca del 80 % de su capacidad de descarga a -10 °C, aportando un respiro para quienes usan la bici a diario en invierno.

La vida útil se ha convertido en otro de los grandes argumentos de este nuevo modelo, de manera que mientras que las baterías actuales rondan los 600 u 800 ciclos de carga antes de una pérdida de capacidad significativa, las semisólidas alcanzan alrededor de 1.200 ciclos, lo que significa que la batería durará bastantes más años antes de notar una degradación importante.

Coches

Motos

Baterias

Estilo de Vida

Tecnología

Instituciones