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¿Cómo cambiará la demanda energética cuando se imponga el coche eléctrico...?

La popularización del coche eléctrico suele dar más importancia a los vehículos que a la infraestructura, y cuando se habla de ello, se hace hincapié en el número de cargadores y su tipología, y poco del principal problema al que se tendrán que enfrentar los gobiernos y las empresas, que no es otro que la escalabilidad y la demanda de energía.

Por este momento, los fabricantes han comenzado a hacer llamamientos a los gobernantes y a las empresas involcuradas en el sector de la movilidad eléctrica, para que den pasos en los próximos cinco años.. y es que el sector apunta como principal reto en este sentido a medio plazo la capacidad den los territorios para generar la energía necesaria para que la nueva flota eléctrica tenga acceso a la capacidad de carga que necesitará a diario.

El último informe de McKinsey analiza esta cuestión utilizando información de Alemania, donde un estudio de la consultora estratégica señala que no parece probable que el crecimiento de los vehículos eléctricos provoque grandes aumentos en la demanda de energía hasta 2030; y apunta a que el cambio, agregaría alrededor del 1 % al total de energía consumida y requeriría aproximadamente cinco gigavatios (GW) adicionales de capacidad de generación, una cantidad que podría crecer hasta aproximadamente el 4 % para 2050, lo que requeriría una capacidad adicional de aproximadamente 20 GW.

El informe señala que, si bien es poco probable que la aceptación de las ventas de vehículos eléctricos cause un aumento significativo en la demanda total de energía, es probable que modifique la curva de carga eléctrica; y el efecto más pronunciado será un aumento de los picos de demanda nocturnos. Sin embargo, a nivel de sistema, el estudio señala que este efecto representará un porcentaje relativamente pequeño.

Se trata de aumentos que el sistema puede absorber, aunque la curva de carga cambiante conducirá a desafíos a nivel local, porque la propagación regional de los vehículos eléctricos probablemente variará significativamente.

El pronóstico del análisis de McKinsey para la penetración de coches eléctricos muestra que las áreas suburbanas probablemente se convertirán en puntos calientes de adopción temprana de este tipo de vehículos. Se trata de puntos calientes residenciales y otros puntos de concentración de carga, como estaciones públicas de carga rápida y depósitos de vehículos comerciales, que registrarán aumentos significativos en las cargas máximas locales.

Para un circuito residencial típico de 150 hogares, con una penetración local de coches eléctricos del 25 %, el análisis indica que la carga máxima local aumentaría en aproximadamente un 30 %.

Para abordar esta situación, la consultora señala que las tarifas de electricidad por tiempo de uso pueden incentivar a los propietarios de vehículos eléctricos a cargar después de la medianoche en lugar de a primera hora de la tarde, mostrando que esto podría reducir a la mitad el aumento de la carga máxima. Alternativamente, las compañías eléctricas podrán implementar más soluciones locales, una posibilidad que pasaría por la ubicación conjunta de una unidad de almacenamiento de energía con el transformador que cargue la unidad en momentos de baja demanda.

Otra opción podría ser utilizar una pequeña planta combinada de calor y electricidad, que podría ser una solución atractiva si el calor generado tiene usos locales. Además, si el coste de las baterías continua disminuyendo rápidamente, el uso de almacenamiento de energía para suavizar los picos de carga será cada vez más atractivo.

Otras aplicaciones que podrían ayudar a compensar esa situación incluirían cargadores públicos rápidos, cargadores de depósito para autobuses y camiones eléctricos y entornos residenciales donde más propietarios de vehículos eléctricos puedan combinar paneles solares en la azotea y almacenamiento en el hogar. De esta manera, a medida que nos acercamos a un futuro de la movilidad dominada por la electrificación, es más evidente que se necesita un plan de conjunto mucho más profundo que la simple incentivación de este tipo de vehículos.