Ampere, la división de movilidad eléctrica y software del grupo Renault, se ha aliado con el proyecto vasco Basquevolt para el desarrollo de la batería del futuro para coches eléctricos de nueva generación, una tecnología de baterías basadas en litio metálico que ofrece un salto transformador en densidad energética en comparación con las baterías de ion‑litio actuales con electrolito líquido.
La iniciativa de la empresa española busca crear una batería con más autonomía que las baterías actuales a un menor precio, lo que revolucionaría el mercado.Según han explicado desde la compañía del rombo, “al combinar las ventajas de un electrolito polimérico con un ánodo avanzado, esta tecnología ofrece el potencial de habilitar packs de batería compactos y ligeros, con una estabilidad térmica superior y capacidades de carga rápida, atributos clave para la próxima generación de movilidad eléctrica”.
Basquevolt es un proyecto apoyado por el Gobierno nacional y el Ejecutivo autonómico vasco que busca crear una batería de estado sólido. La principal diferencia de este proyecto respecto a otras iniciativas internacionales es que su batería está hecha de un electrolito sólido fabricado con polímeros, un elemento barato y fácil de conseguir en Europa.
Se trata de un proyecto pensado para ofrecer autonomía estratégica a Europa, que a día de hoy depende de China, que controla toda la cadena de valor de las baterías, desde la extracción de los materiales y su refino a la posterior fabricación de la batería.
Desde el nacimiento del proyecto, Basquevolt, que ha recibido ayudas de los Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado (Perte VEC), se ha marcado como objetivo producir y vender su batería a fabricantes afincados en Europa. En este sentido, Pablo Fernández, consejero delegado de la cpmpañía vasca ha explicado que “entrar en esta nueva fase con Ampere marca un hito fundamental en nuestra misión de acercar la tecnología de electrolito polimérico al mercado masivo”.
Por su parte, el vicepresidente de Ingeniería de Vehículo y Propulsión de Ampere, Nicolas Racquet, ha detallado que “juntos, estamos centrados en validar el rendimiento en condiciones automotrices reales y en acelerar la transición hacia baterías de vehículos eléctricos de nueva generación que respondan a las necesidades cambiantes de nuestros clientes”.
Tras más de doce meses de colaboración entre Renault y Basquevolt, el proyecto ha demostrado que esta tecnología puede alcanzar una densidad energética muy elevada, al tiempo que reduce de forma significativa los costes globales del pack de baterías, y gracias a su electrolito polimérico, las celdas pueden fabricarse mediante un proceso de producción más sencillo y eficiente.
Esta ventaja se traducirá en aproximadamente un 30 % menos de inversión de capital por GWh en una planta de baterías convencional y en un 30 % menos de energía consumida por kWh producido para los futuros vehículos eléctricos.
