Miles de vascos que compraron coches eléctricos en 2025 se han llevado una desagradable sorpresa en la declaración de la renta de este año, y es que las Haciendas vascas han decidido aplicar este año unas deducciones fiscales por la adquisición de coches limpios sensiblemente inferiores a las fijadas en los comunidades regidas por el régimen general.
En esta comunidad autónoma las deducciones para los coches eléctricos puros'alcanzan el 5 % del valor de adquisición, o de un 10 % si se manda a achatarrar un coche viejo, sobre una base máxima de 40.000 euros. La Hacienda estatal, en cambio, aplica en todos los casos un 15 % sobre una base máxima de 20.000 euros.
Las diferencias son especialmente llamativas con relación a los híbridos enchufables, precisamente los vehículos más vendidos dentro de los catalogados por la Dirección General de Tráfico con la «etiqueta cero emisiones». Estos vehículos son de los más demandados en los pliegos de las administraciones públicas.
La Ertzaintza, por ejemplo, adquirió el año pasado 300 automóviles BMW X1 de estas características; y también los nuevos vehículos de los consejeros del Gobierno vasco son de esta tipología.
El Gobierno de España incentiva la compra de estos coches con una deducción del 15 % sobre su valor hasta un límite de 3.000 euros. En cambio, en Vizcaya, Álava y Gipuzcoa no se ha previsto ningún tipo de incentivo fiscal para los híbridos enchufables.
Un ejemplo concreto es el de Julen Aguirrebeitia, un vizcaíno que se compró el año pasado un automóvil de estas características de unos 30.000 euros con una autonomía eléctrica de 100 kilómetros. Con la deducción del 5 % previsto en Euskadi para el resto de coches «no contaminantes» habría ahorrado 1.500 euros, pero con la legislación del régimen general en la mano se habría deducido 3.000 euros.
Segúyn ha denunciado este ciudadano vasco, «las instituciones nos instan constantemente a que apostemos por una movilidad más sostenible y menos contaminante, pero a la hora de la verdad no dan facilidades».
Las desgravaciones de impuestos por la compra de vehículos no contaminantes estaban contempladas en la reforma fiscal de las Haciendas vascas y en el Plan Moves III 2025, un nuevo programa diseñado por el Gobierno de España con la idea de incentivar la transición energética y la electrificación de la movilidad. En el fondo del proyecto se encuentra el objetivo de la descarbonización de cara a 2030 y el impulso de las energías renovables, que lleva años en la agenda de las instituciones europeas, pero que ha cobrado todavía más importancia a raíz de la guerra de Irán y de la escalada del precio de los combustibles.
Según han explicado especialistas del sector del automóvil, el mercado de los coches electrificados lleva años con un crecimiento sostenido y ha experimentado un incremento sustancial con el estallido de la crisis energética en Oriente Medio. En 2025 se matricularon en Euskadi más de 33.000 turismos, de los cuales, 4.100 fueron híbridos enchufables (2.047 en Vicaya) y 2.873, eléctricos puros (1.575 en Vizcaya), consolidando el crecimiento de los automóviles de etiqueta cero.
Además, en lo que llevamos de 2026 las ventas de eléctricos 100 % han crecido hasta el 12 %. Las subvenciones que en Euskadi se gestionan a través del Ente Vasco de la Energía. Por otro lado, se encuentran las deducciones fiscales en la declaración de la renta. En Euskadi estas medidas se aplican a través de las Haciendas forales. En la comunidad autónoma, los vehículos que pueden beneficiarse de estos incentivos son los eléctricos, eléctricos de autonomía extendida, de pila de combustible e híbridos de pila de hidrógeno.
Fuentes oficiales de la Diputación de VIzcaya han subrayado que los cambios en los incentivos respecto al régimen general se deben a «líneas de política fiscal» y «marcos temporales» distintos y «más ambiciosos». En este sentido, han destacado que en el territorio la deducción es «de un máximo de 2.000 o 4.000 euros, según el caso, y está vigente hasta 2035». En el Estado -insisten- «la deducción es de un máximo de 3.000 euros y solamente es de aplicación en 2026».
Expertos en tributación apuntan que las deducciones en Vizcaya pueden ser más ventajosas en los casos en los que se acompaña la compra de un automóvil nuevo de gama media-alta con el achatarramiento de uno viejo.
Respecto a la exclusión de los híbridos enchufables, los portavoces oficiales de la Hacienda foral han explicado que «la revisión fiscal de 2025 apostó por impulsar la penetración del vehículo de cero emisiones (eléctrico y otros)» por ser los que producen «cero contaminación ante la necesidad del cumplimiento de objetivos» de la Unión Europea de «descarbonización» de cara al 2030.
Se consideró que había que «ser exigentes en este ámbito y no incentivar la compra de otro tipo de vehículos, como los híbridos enchufables». Además, los mismos medios destacaron que «la antigüedad del parque de vehículos en Vizcaya es otro de los factores que dificultan el logro de dichos objetivos por lo que se podría analizar la adopción de alguna medida que incentivase la retirada de la circulación de los vehículos más antiguos».

