Ford lanzará en breve una propuesta en el ámbito de los coches eléctricos con el objetivo de atraer a un público más amplio. Así, tras una época en la que ha daod prioridad a los vehículos híbridos, la marca americana ha dejado claro que no tiene intención de abandonar a los coches eléctricos, por lo que está trabajando en la actualidad en un modelo que parece que será clave para su futuro.
Se trata de un sedán eléctrico pensado para ofrecer un precio más bajo y competir en uno de los segmentos más disputados. El proyecto de Ford nace con la meta de enfrentarse a los modelos más populares de Tesla. En este sentido, el CEO de la compañía, Jim Farley, ha afirmado sin rodeos que “queremos apostar a todo”, con la idea de diseñar un coche eléctrico accesible que pueda competir en ventas con modelos como el Model 3 y el Model Y, dos vehículos que tradicionalmente han dominado el mercado.
Ford también pretende además ampliar su base de clientes, para lo que necesita un producto con un precio ajustado y con una capacidad para venderse en grandes cantidades.
Según lo previsto, este nuevo vehículo podría estar listo en un plazo cercano a los dos años, sobre una nueva base técnica que se apoyará en una arquitectura hasta ahora inédita dentro de la marca: la plataforma UEV, que servirá como base para varios vehículos eléctricos de Ford.
El objetivo es reducir gastos en fabricación, y para lograrlo, se utilizarán baterías más pequeñas y ligeras, junto con una serie de mejoras en consumo energético. También se simplificará el proceso de montaje, mientras que el uso de piezas más grandes permitirá reducir el número de componentes y acortar los tiempos de producción.
La eficiencia será clave en este planteamiento, y llegará con el reto de mantener unas buenas prestaciones incluso con baterías de menor tamaño. Este nuevo movimiento muestra un cambio en la estrategia de la marca Ford, que busca recuperar terreno en el mercado europeo y reforzar su posición en el sector de los vehículos eléctricos.
El coche eléctrico barato de Ford se presenta como una pieza importante pensado para competir en ventas y atraer nuevos compradores, pero su éxito dependerá de varios factores: el precio final será decisivo, pero también la capacidad de fabricar a gran escala y mantener unos márgenes en un contexto complicado, sobre todo con la llegada de los coches eléctricos chinos.

