El Voyah Passion S aspira convertirse en un modelo que haga frente a la particular cascada de coches eléctricos chinos que inunda Europa. Y es que con este modelo Stellantis quiere poner en valor a Voyah, la división de vehículos eléctricos premium de Dongfeng, una marca todavía desconocida para la gran mayoría de los conductores europeos, aunque ya venda algunos en nuestro país.
De esta manera, Stellantis ha confirmado que mantiene conversaciones con Dongfeng para crear una nueva empresa conjunta que permitiría fabricar y comercializar modelos con el sello de Voyah en Europa, replicando la fórmula que ya utiliza con Leapmotor.
Dentro de esa estrategia, un SUV como este Passion S, con un diseño más cercano al gusto europeo que al chino, podría ser la punta de lanza perfecta.
Presentado al mundo en un llamativo color rojo, el Voyah Passion S apuesta por una estética contundente que incluye un frontal que combina faros divididos unidos por una barra LED, tomas de aire en color negro brillante y un splitter también en ese mismo tono que refuerza su carácter deportivo.
Los pasos de rueda oscurecidos, el techo panorámico de cristal y un sensor LiDAR colocado sobre la luna delantera dejan claro que estamos ante un tecnológico SUV eléctrico de nueva generación.
La vista lateral revela unas líneas curvas en los paneles traseros, incluyendo un alerón fijo de fibra de carbono que añade un toque de agresividad que encaja con la filosofía del modelo. Lleva unas llantas de 21 pulgadas, tras las que se esconde un sistema de frenos de gran tamaño que anticipa un gran nivel de prestaciones.
Según algunos medios especializados en China, este Voyah Passion S mide 5,05 metros de largo, 2,00 metros de ancho y 1,66 metros de alto, y mantiene una distancia entre ejes de 3.000 milímetros.
Estamos ante un SUV grande, con proporciones que lo sitúan en la liga de los modelos premium europeos, y aunque todavía no se han revelado los detalles de su batería, sí que han salido a la luz diferentes datos de un modelo que se sabe que contará con versiones de tracción trasera y total.
El modelo de acceso ofrecerá 300 kW de potencia (408 CV), mientras que la variante de doble motor alcanzará los 475 kW (646 CV). Aunque no llegará a superar la barrera de los 1.000 CV, sigue siendo una cifra suficiente para atraer a los compradores que buscan un SUV eléctrico potente y tecnológico, y que incluye una arquitectura eléctrica de 800 voltios que permitirá ofrecer recargas rápidas en corriente continua, un requisito indispensable para competir en el mercado europeo, donde la infraestructura de carga ultrarrápida está creciendo con fuerza.
La clave del futuro del Voyah Passion S está en la estrategia industrial que lo rodea, de manera que si Stellantis y Dongfeng cierran este acuerdo, los modelos del fabricante chino podrían fabricarse en Europa, posiblemente en la planta francesa de Rennes, lo que permitiría a la marca sortear los aranceles, reducir costes logísticos y posicionarse como un actor fundamental en el mercado europeo.
Aunque por ahora no hay fecha confirmada para el inicio de las ventas de este modelo en China, ni sobre su precio, de lo que estamos seguros es de que si Stellantis decide apostar por él, podría convertirse en uno de los primeros SUV eléctricos chinos de gama alta fabricados en territorio europeo.

