El precio de los coches eléctricos es demasiado alto todavía frente a los de combustion, pero aunque el precio suele ser más alto, ahora, un estudio realizado por el portal Verivox ha respondido a esta duda, confirmando que un coche eléctrico permite ahorrar más de 900 € al año en comparación con uno de combustión.
Desde que los coches eléctricos llegaron al mercado, siempre se ha dicho que, a la larga, resultarían más baratos y rentables que sus homólogos de combustion, debido a que sus recargas son más económicas que un repostaje de gasolina, ademas de que también los repuestos y revisiones son más asequibles.
Desde entonces, la pregunta de cuánto puede ahorrar un propietario de un coche eléctrico frente a uno de combustion resulta recurrente. Ahora un estudio elaborado por Verivox llevado a cabo con las cifras del mercado alemán, asegura que en la práctica totalidad de circunstancias, suele ser mucho más asequible en un uso cotidiano gracias a las recargas en el hogar.
De hecho, según el estudio y sobre las cifras de 2025, en Alemania el consumo medio de un coche eléctrico de gama media o alta se situó en 16,86 kWh cada 100 km. Con un precio promedio de 0,3476 céntimos el kWh, el resultado es que el coste de recorrer 100 kilómetros con un vehículo eléctrico se situó en unos 5,86 euros. Extrapolando a un kilometraje anual de unos 12.000 km, el coste total 703 euros.
Con esa cifra anual en la mano, el estudio de Verivox lo comparó con las dos grandes alternativas más clásicas: gasolina y diésel. En el caso del primero, contando con que el vehículo consuma de media 7,9 litros a los 100 km y el coste por litro sea de 1,688 euros, el resultado de recorrer 100 km con un coche de gasolina es de 13,34 euros. Si se mira de forma anual, los 12.000 kilómetros mencionados anteriormente pasarían a costar unos 1.600 euros; 903 euros más caro que el eléctrico.
En segundo caso, mirando un vehículo de motor diésel que consuma de media 5,2 litros a los 100 km y contando que el precio por litro sea de 1,611 euros, el coste cada 100 km será de 8,38 euros y, anualmente recorriendo 12.000 km será de 1.005 euros. Esto sigue aportando un ahorro de 102 euros al año en favor del vehículo eléctrico.
Este estudio se basa en una recarga de coche eléctrico en el hogar, donde será mucho más asequible, ya que en una estación promedio, el precio final puede dispararse notablemente, pues ahí el precio por kWh puede alcanzar los 0,52 euros.
Pese a ello, contando con este nuevo precio, al año el coste se situaría en 1.052 euros; seguiría siendo más barato que un gasolina y casi igual que un diésel.
En este sentido, Thorsten Storck, experto en la división de Energía de Verivox ha explicado que “quienes pueden cargar en casa con un wallbox y pagan un precio promedio de electricidad tienen costos operativos significativamente más bajos con un auto eléctrico que con un vehículo de combustión. Sin embargo, quienes dependen regularmente de estaciones de carga públicas se benefician considerablemente menos económicamente”.
