El Gobierno de Pedro Sánchez continúa sin publicar las ayudas a la compra de coches 100 % eléctricos, y lo peor es que no se espera que estos incentivos para el automóvil estén listos para su solicitud hasta el mes de septiembre, una fecha con la que el Ejecutivo cumpliría nueve meses ignorando al sector del automóvil, con retrasos para la adjudicación de incentivos para incentivar la demanda de este tipo de motorizaciones.
Según fuentes cercanas al Ministerio de Industria citadas por OK Diario, el cambio en las bases del Plan Auto + ha retrasado la apertura de la ventanilla para su solicitud, y lo que en un principio se esperaba que estuviera en el mes de mayo, a pesar de que se anunció en diciembre de 2025, no estará listo hasta después de verano, probablemente septiembre.
Se trata de un retraso que afecta de lleno a los consumidores, ya que podrían estar obligados a devolver la ayuda, incluso antes de cobrarla, algo que se debe a que muchos fabricantes automovilísticos recurrieron a adelantar el dinero del Plan Auto +, hasta un máximo de 4.500 euros, con el objetivo de evitar un desplome de las ventas en el mercado español, una operación que generalmente los concesionarios han realizado a través de un crédito puente, un préstamo temporal de corto plazo, que en miles de casos vencería a los nueve meses antes de la publicación oficial de las bases.
Así las cosas, si una marca adelanta el importe de la ayuda mediante un préstamo puente y luego la ayuda pública no se cobra, el comprador puede verse obligado a devolver ese dinero adelantado según las condiciones firmadas.
En cualquier caso, los beneficiarios de descuentos comerciales no tendrán que pagar nada, ya que se trata de una rebaja directa en la factura, no un producto bancario.
Aunque las ayudas no estén publicadas como tal, sí se conocen los detalles de estas, según los cuales el Plan Auto+ se rige bajo un mecanismo complicado y con mucha burocracia si se compara con los incentivos que puso en marcha el Gobierno de Pedro Sánchez en 2025, bajo el paraguas del Plan Moves III, algo que se debe a que la concesión de ayudas depende de forma directa del precio, la motorización y el lugar de producción del coche.
El primer requisito es la motorización, para la que el Gobierno promete incentivos de 2.250 euros si los turismos están propulsados por motores 100 % eléctricos y 1.125 euros en caso de que sean híbridos enchufables o de autonomía extendida. El segundo es el precio con el que se hace un descuento de 1.125 euros si el coche cuesta menos de 35.000 euros y 675 euros en el caso de que supere la citada cantidad. Sin embargo, en ninguno de los casos el total de la factura debe superar los 45.000 euros.
Una vez completado el apartado de las motorizaciones y el precio, viene la parte más complicada, en la que el Ejecutivo de Sánchez premia la producción en Europa con 675 euros a los coches fabricados en el Viejo Continente y 450 euros adicionales para aquellos que también monten la batería en suelo comunitario.

