El viaje del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a China irá más allá de lo diplomático, como demuestra el hecho de que Trump haya invitado a los líderes de los grandes gigantes tecnológicos como Nvidia y Apple, y otras compañías como Tesla, Qualcomm, Exxon o Boeing, así como representantes del sector financiero como Blackstone, Citigroup y Visa.
Trump quiere a la élite empresarial junto a él en la mesa, y con ellos de la mano, tratará de buscar acuerdos comerciales con los chinos, como los que han convertido a España en el lugar elegido por el país asiático para producir sus coches en Europa.
El gigante SAIC Motor es el fabricante chino más afectado por los aranceles al vehículo eléctrico y quiere evitarlos produciendo en España. De hecho, pretende abrir una fábrica en Galicia.
En este sentido, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha reconocido que "el mercado chino, por su extensión y por su potencial, nos interesa muchísimo". Y no es el único fabricante chino que se ha fijado en nuestro país, ya que Changan Motors también está interesado en España y planea levantar una planta en Aragón.
Pero ¿por qué China elige a España, al segundo productor de Europa? En la asociación de fabricantes españoles creen que esta situación se produce porque lo tenemos todo: un parque de proveedores muy potente, con proveedores internacionales a nivel mundial, y un parque logístico eficiente y muy competitivo también en precios y en tiempos de entrega.
Por esos motivos, otras firmas chinas estudian también usar plantas españolas en desuso, concretamente en Zaragoza, Madrid y Valencia. España se convertiría de este modo en una especie de gran fábrica europea para las compañias chinas. De esta manera, si fabricamos nuevos modelos, también tendremos fábricas de componentes cerca de las fábricas de coches
En este contexto, el fabricante Guily, estaría negociando con Ford para usar su planta de Almussafes, algo que podría salvar a sus trabajadores del ERTE rotatorio en el que están metidos.

