Cada vez son más los españoles que, impulsados por sus ventajas, se decantan por un vehículo electrificado, hasta el punto de que los datos demuestran que seis de cada diez españoles prefieren un modelo electrificado como próximo automóvil.
De esta manera, el 2026 Deloitte Global Automotive Consumer Study realizado por Deloitte indica que el 59 % de los consumidores españoles optaría por un modelo electrificado a la hora de adquirir su próximo vehículo. Más en concreto, un 32 % prefiere un coche híbrido, un 19 % un híbrido enchufable (PHEV) y un 8 % un eléctrico (BEV).
En la otra cara de la moneda, el estudio indica que el interés de los españoles por los modelos de combustión ha decaído, siendo la opción preferida del 32 % de los usuarios, una rebaja considerable frente al 38 % de 2025.
Los principales motivos de esta apuesta futura de losespañoles son los ahorros en combustible (38 %), la preocupación por el medio ambiente (33 %) o el hecho de anticiparse a futuras restricciones regulatorias sobre el motor de combustión (25 %).
En lo que se refiere a los puntos de recarga para los electrificados, un 46 % de los conductores prefiere las estaciones públicas; mientras que el 25 % de los encuestados optaría por realizar la carga de las baterías en casa y un 20 % lo haría en su lugar de trabajo.
También hay otras preocupaciones que rodean el futuro de los vehículos electrificados, como pueden ser los tiempos de carga, la autonomía o el propio coste del vehículo.
En este sentido, Vicente Segura, socio responsable del sector de Automoción de Deloitte, ha apuntado que "el interés por los modelos híbridos continúa fortaleciéndose debido a la búsqueda de un equilibrio entre la asequibilidad, el acceso a la carga y la practicidad diaria por parte de los consumidores".
El estudio de Deloitte demuestra además que los españoles estarían dispuestos a pagar más dinero por su futuro coche si incluye funcionalidades relacionadas con la seguridad, como pueden ser el asistente de emergencia, el seguimiento antirrobo o la detección automática de vehículos y peatones.
En esta misma línea, la privacidad es un aspecto relevante, ya que el 62 % muestra su preocupación respecto a compartir datos desde dispositivos conectados.
Por otro lado, un 71 % de los conductores españoles estaría dispuesto a pagar una cantidad extra por la capacidad de actualizaciones automáticas de software en su nuevo vehículo.
"Los usuarios españoles podrían mantener su vehículo hasta cinco años o más si este incorporara la posibilidad de actualizaciones inalámbricas, lo que representa una oportunidad para los fabricantes a la hora de fortalecer la lealtad a la marca mediante un compromiso digital frecuente", ha concluido Segura.

