Cada vez hay más gente en España dispuesta a comprarse un coche eléctrico, hasta el punto de que ya contamos con una cifra aproximada de lo que, de media, se gastarían a la hora de pasarse al coche eléctrico. Esta cifra es 33.927 €, según recoge el estudio "La voz de los conductores españoles ante la revolución del sector del motor”, elaborado por el Observatorio Cetelem, que asegura que cada vez hay más gente pensando en pasarse al coche eléctrico.
Este precio medio supone un 1 % más de lo que estaban dispuestos a gastarse hace doce meses, aunque lo más importante es que cada vez hay más coches eléctricos que encajan dentro de ese precio, con o sin las ayudas del estado.
Se trata de un importe que se parece mucho al que estarían dispuestos a desembolsar en la compra de un vehículo híbrido, unos 32.285 € de media - siendo la intención de compra del 48 % de los encuestados, coincidiendo con la realidad de los resultados de matriculaciones que vemos mes a mes en España.
Aquí se engloban PHEV (34.650 € de media), HEV (30.525 € de media), semi híbridos (33.786 € de media) y MHEV (28.255 € de media), dando como resultado que cada vez son menos los argumentos en contra del BEV, ya que cada vez hay un menor porcentaje de encuestados que consideran que son demasiado caros (40 % frente al 47 % de 2025), no confían lo suficiente en la tecnología (25 % frente al 30 % de 2025) o no disponen de espacios o infraestructuras de recarga (18 %, dos puntos porcentuales menos que en el informe anterior).
Así las cosas, parece que la autonomía de las baterías, unido al crecimiento de la red de recarga en España con más de 53.000 puntos, están eliminando poco a poco la famosa ansiedad por cargar que afectaba sobre todo a la hora de realizar grandes distancias.
El aumento del precio de los coches, en términos generales desde 2019, ha llevado a que el 61 % de los encuestados decidan esperar a que los precios bajen antes de lanzarse a por uno, sea eléctrico o de cualquier otro tipo de propulsión.
Un 40 % afirma que pensaba comprarse un coche nuevo, pero ha decidido finalmente comprar un coche de ocasión - dos opciones que, en efecto, contribuyen de manera negativa a la renovación del parque móvil en España, con unos 14,6 años de antigüedad de media en el caso de los turismos (casi dos años por encima de la media europea).
La incertidumbre con respecto a la normativa, ya sea con la cuestión de las etiquetas de la DGT en España o con las de los coches de combustión para 2035 en la Unión Europea, también se nota a la hora de comprar un vehículo nuevo, de manera que al 58 % de los encuestados le preocupa que aquel coche que se compre hoy pueda quedar obsoleto, ya sea a nivel tecnológico o legislativo, dentro de pocos años, teniendo en cuenta cómo se está alargando la vida de muchos coches en la actualidad más allá de lo que sería originalmente el ciclo de vida esperado.
En lo que no parece haber demasiada incertidumbre es en el porvenir de los coches eléctricos, ya que 7 de cada 10 conductores consideran que serán comunes en flotas de empresa, mientras que la mitad considera que acabarán comprando un coche eléctrico en un plazo de 6 a 10 años.

