Pedro Sánchez presentará el próximo miércoles, día 3 de diciembre, el Plan Auto 2030, la nueva estrategia integral del Gobierno que apuesta por una gestión centralizada y supuestamente más eficiente de las ayudas para la compra de vehículos electrificados, y por reforzar la industria automovilística española hacia un futuro sostenible y competitivo.
Este Plan Auto 2030 traerá consigo un cambio radical en cómo se gestionan las subvenciones para adquirir coches eléctricos e híbridos enchufables en España. Hasta la fecha, cada Comunidad Autónoma administraba sus propios fondos según el programa Moves III, lo que generaba desigualdades territoriales, trabas burocráticas y retrasos en la entrega de las ayudas.
Con el nuevo plan, será el Gobierno central el encargado de tramitar y abonar directamente estas subvenciones, lo que promete una gestión más ágil, homogénea y accesible para todos los ciudadanos del país.
Además, se establecerá un fondo único nacional, eliminando la competencia entre regiones y garantizando que ningún solicitante quede excluido por agotamiento de partidas o por complicaciones administrativas.
Esta simplificación favorecerá la adopción de vehículos con cero o bajas emisiones, al permitir que la ayuda se aplique directamente en el punto de venta, evitando que el comprador tenga que adelantar dinero y esperar el reembolso.
Pero el Plan Auto 2030 no se limita a incentivar la demanda, sino que también incluye medidas para reforzar la competitividad y la innovación dentro del sector automovilístico español. En este sentido está previsto un fuerte impulso a la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), así como apoyo a la fabricación de vehículos electrificados y de baterías, y la expansión de la infraestructura de recarga en todo el territorio nacional.
Con estas acciones, el Gobierno pretende no solo acompañar la transición tecnológica de la movilidad, sino también que España mantenga y consolide su posición como uno de los principales productores de automóviles en Europa, generando empleo y fomentando un ecosistema industrial sostenible.
A diferencia de programas anteriores que se renovaban cada cierto tiempo, el Plan Auto 2030 es una hoja de ruta estratégica pensada para la próxima década, e incluye alrededor de 25 medidas que cubren desde incentivos económicos hasta proyectos colaborativos entre administraciones, empresas y centros tecnológicos para acelerar la descarbonización del transporte.
Este plan se enmarca dentro del compromiso de España con los objetivos climáticos de la Unión Europea, que establecen que en 2035 dejarán de venderse coches nuevos de combustión, y solo se permitirán vehículos cero emisiones.
Por este motivo, el Plan Auto 2030 resulta fundamental para preparar no solo a consumidores y fabricantes, sino también al tejido industrial y a la red de infraestructuras que soportarán este cambio.
